La actividad, organizada por Bienestar Ciencias, reunió a bibliotecas y proyectos comunitarios para visibilizar su trabajo, promover la donación de libros y mostrar cómo las y los estudiantes de ciencias e ingenierías pueden contribuir desde sus propias especialidades.
El jueves 1 de octubre, de 12:00 m. a 3:00 p. m., los Jardines del Tontódromo de Estudios Generales Ciencias acogieron la Feria de Proyectos y Bibliotecas Comunitarias, una iniciativa organizada por Bienestar Ciencias que acercó a la comunidad universitaria experiencias vinculadas con la promoción de la lectura, el arte, la educación y el trabajo comunitario.
La jornada contó con la participación de la Biblioteca Comunal “Don Quijote y su manchita” del Proyecto Quijote para la Vida, la Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros, la Biblioteca de Calle de ATD Cuarto Mundo, la Red de Bibliotecas de la Confianza y la Asociación Cultural “La Mancha”; además de contar con el apoyo de la Librería PUCP.
La feria partió de una pregunta transversal: ¿Cómo podemos apoyar desde nuestra especificidad? A partir de ella, las y los estudiantes pudieron reconocer que desde las ciencias e ingenierías también es posible contribuir a proyectos comunitarios mediante herramientas educativas, organización de información, soluciones tecnológicas o propuestas de infraestructura.
La Biblioteca Comunal “Don Quijote y su manchita” del Proyecto Quijote para la Vida presentó su trabajo con niñas y niños de Puente Piedra, donde promueve la lectura y distintas expresiones artísticas. En este espacio, los participantes también elaboran sus propios libros y desarrollan actividades vinculadas con el teatro y la radio.
Durante la feria, su stand invitó a responder preguntas como “¿Cuál es el sueño del Quijote?” y “¿Cómo podemos colaborar desde tu carrera en lograr el sueño del Quijote y su manchita?”, vinculando el proyecto con las posibilidades de aporte de los estudiantes.
La Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros presentó los proyectos que desarrolla principalmente en Chincha con niñas, niños y adolescentes; articulando lectura, salud mental, primera infancia, préstamo de libros e intervención de espacios públicos.
En su stand se mostraron materiales utilizados para transformar historias orales en dibujos y narrarlas posteriormente con los niños, así como módulos de lectura cuya identidad visual recoge elementos propios de cada comunidad.
La Biblioteca de Calle de ATD Cuarto Mundo presentó una propuesta que lleva los libros directamente hacia los espacios donde viven niñas, niños y adolescentes en zonas vulnerables de La Vizcachera (Huarochirí), Valdiviezo (San Martín de Porres) y Cusco. Sus actividades combinan dinámicas psicomotoras, momentos de lectura individual y colectiva y espacios creativos con manualidades y juegos.
La organización busca que la lectura no sea percibida como una obligación. Por ello, traslada los libros a los propios asentamientos humanos y comunidades donde desarrolla su trabajo.
En el stand también se exhibieron fotografías de las Bibliotecas de Calle y mensajes escritos por las propias niñas y niños sobre las razones por las que participan y lo que han aprendido en estos espacios.
La Red de Bibliotecas de la Confianza presentó su red de espacios de lectura ubicada en distintas regiones del país. Durante la feria, los asistentes pudieron llevarse algunos libros y participar en una “degustación de poesía”, con fragmentos breves de poesía peruana acompañados del nombre del autor y del poema.
También se realizó una dinámica con un mapa de Lima Metropolitana, donde los estudiantes colocaban post-its para describir cómo percibían la lectura en sus distritos y mapear los lugares que aún no habían bibliotecas comunitarias.
La feria contó también con la participación de la Asociación Cultural “La Mancha”, organización que desarrolla talleres y actividades artísticas, educativas y psicopedagógicas para niños, niñas y adolescentes en San Martín de Porres.
En su stand se presentaron sopas de letras, mandalas, ejercicios para conectar puntos y propuestas de dibujo. Durante la jornada, varios estudiantes se reunieron alrededor de las mesas para completar las figuras y colorear las mandalas, acercándose así a algunas de las dinámicas que la organización desarrolla con sus comunidades.
El Sistema de Bibliotecas PUCP participó para dar a conocer una alternativa de colaboración que puede mantenerse durante todo el año: la donación de libros desde la propia Universidad.
Los miembros de la comunidad universitaria pueden entregar ejemplares que ya no utilicen e indicar, si lo desean, a qué biblioteca comunitaria quieren destinarlos.
Los libros pueden corresponder a distintas edades y temáticas, siempre que se encuentren en condiciones adecuadas para continuar utilizándose.
Durante la jornada también se recibieron libros donados por integrantes de la comunidad universitaria. La Librería PUCP colaboró con tres libros y una revista para el sorteo realizado entre los asistentes durante la feria, en el que también se entregó un peluche de Crocky, mascota de los Estudios Generales Ciencias.
Además de promover la donación de libros, la feria buscó ampliar las posibilidades de colaboración. Las y los estudiantes de las especialidades de ciencias e ingenierías pueden contribuir mediante herramientas pedagógicas, organización de colecciones, soluciones informáticas sencillas o propuestas para mejorar los espacios comunitarios.
Esta posibilidad ya forma parte de algunas experiencias participantes. La Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros, por ejemplo, ha contado con voluntarios universitarios de distintas carreras y con estudiantes que han aportado desde áreas como diseño y comunicaciones.
La Feria de Proyectos y Bibliotecas Comunitarias permitió conocer distintas formas de acercar la lectura, el arte y la educación a las comunidades, y mostró que las competencias desarrolladas en la Universidad también pueden convertirse en herramientas para fortalecer estos proyectos.