Nota de prensa

Feria de Proyectos y Bibliotecas Comunitarias acercó iniciativas de lectura y compromiso social a la comunidad de EE.GG.CC.

20/10/2026

La actividad, organizada por Bienestar Ciencias, reunió a bibliotecas y proyectos comunitarios para visibilizar su trabajo, promover la donación de libros y mostrar cómo las y los estudiantes de ciencias e ingenierías pueden contribuir desde sus propias especialidades.

El jueves 1 de octubre, de 12:00 m. a 3:00 p. m., los Jardines del Tontódromo de Estudios Generales Ciencias acogieron la Feria de Proyectos y Bibliotecas Comunitarias, una iniciativa organizada por Bienestar Ciencias que acercó a la comunidad universitaria experiencias vinculadas con la promoción de la lectura, el arte, la educación y el trabajo comunitario.

La jornada contó con la participación de la Biblioteca Comunal “Don Quijote y su manchita” del Proyecto Quijote para la Vida, la Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros, la Biblioteca de Calle de ATD Cuarto Mundo, la Red de Bibliotecas de la Confianza y la Asociación Cultural “La Mancha”; además de contar con el apoyo de la Librería PUCP.

La feria partió de una pregunta transversal: ¿Cómo podemos apoyar desde nuestra especificidad? A partir de ella, las y los estudiantes pudieron reconocer que desde las ciencias e ingenierías también es posible contribuir a proyectos comunitarios mediante herramientas educativas, organización de información, soluciones tecnológicas o propuestas de infraestructura.

Bibliotecas que acercan la lectura a sus comunidades

La Biblioteca Comunal “Don Quijote y su manchita” del Proyecto Quijote para la Vida presentó su trabajo con niñas y niños de Puente Piedra, donde promueve la lectura y distintas expresiones artísticas. En este espacio, los participantes también elaboran sus propios libros y desarrollan actividades vinculadas con el teatro y la radio.

Durante la feria, su stand invitó a responder preguntas como “¿Cuál es el sueño del Quijote?” y “¿Cómo podemos colaborar desde tu carrera en lograr el sueño del Quijote y su manchita?”, vinculando el proyecto con las posibilidades de aporte de los estudiantes.

La Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros presentó los proyectos que desarrolla principalmente en Chincha con niñas, niños y adolescentes; articulando lectura, salud mental, primera infancia, préstamo de libros e intervención de espacios públicos.

En su stand se mostraron materiales utilizados para transformar historias orales en dibujos y narrarlas posteriormente con los niños, así como módulos de lectura cuya identidad visual recoge elementos propios de cada comunidad.

“Creemos que los encuentros con la lectura se pueden dar en cualquier espacio. (…) ‘En cualquier lugar donde sea posible encontrar un lector, ahí es posible un espacio de lectura’”, explicó Karen Chávez, fundadora de la Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros.

Llevar los libros hasta donde están los lectores

La Biblioteca de Calle de ATD Cuarto Mundo presentó una propuesta que lleva los libros directamente hacia los espacios donde viven niñas, niños y adolescentes en zonas vulnerables de La Vizcachera (Huarochirí), Valdiviezo (San Martín de Porres) y Cusco. Sus actividades combinan dinámicas psicomotoras, momentos de lectura individual y colectiva y espacios creativos con manualidades y juegos.

“Tenemos diferentes espacios en la biblioteca, justamente para generar el hábito de la lectura, el gusto por la lectura y el amor por los libros (…) Queremos que los niños y las familias en situación de pobreza se reconcilien con los libros.”, señaló Yolanda Oblitas, mediadora de ATD Cuarto Mundo.

La organización busca que la lectura no sea percibida como una obligación. Por ello, traslada los libros a los propios asentamientos humanos y comunidades donde desarrolla su trabajo.

“Nosotros les llevamos los libros hacia los asentamientos humanos, donde ellos viven, al lugar donde ellos están.”, agregó la representante.

En el stand también se exhibieron fotografías de las Bibliotecas de Calle y mensajes escritos por las propias niñas y niños sobre las razones por las que participan y lo que han aprendido en estos espacios.

Leer, compartir y conocer las necesidades de cada distrito

La Red de Bibliotecas de la Confianza presentó su red de espacios de lectura ubicada en distintas regiones del país. Durante la feria, los asistentes pudieron llevarse algunos libros y participar en una “degustación de poesía”, con fragmentos breves de poesía peruana acompañados del nombre del autor y del poema.

También se realizó una dinámica con un mapa de Lima Metropolitana, donde los estudiantes colocaban post-its para describir cómo percibían la lectura en sus distritos y mapear los lugares que aún no habían bibliotecas comunitarias.

“A mí me sirve la información que me dan sobre cómo se comportan los lectores en sus distritos. (…) Ubican su distrito y ponen el post-it. Con esa información, a mí me sirve para saber a qué distrito ir”, señaló Josefina Jiménez, fundadora de la iniciativa ciudadana Red de Bibliotecas de la confianza.

El arte como espacio de encuentro

La feria contó también con la participación de la Asociación Cultural “La Mancha”, organización que desarrolla talleres y actividades artísticas, educativas y psicopedagógicas para niños, niñas y adolescentes en San Martín de Porres.

En su stand se presentaron sopas de letras, mandalas, ejercicios para conectar puntos y propuestas de dibujo. Durante la jornada, varios estudiantes se reunieron alrededor de las mesas para completar las figuras y colorear las mandalas, acercándose así a algunas de las dinámicas que la organización desarrolla con sus comunidades.

Donar libros más allá de la feria

El Sistema de Bibliotecas PUCP participó para dar a conocer una alternativa de colaboración que puede mantenerse durante todo el año: la donación de libros desde la propia Universidad.

“Todo el año está el programa de donación de libros para toda la comunidad PUCP: para docentes, para administrativos, para estudiantes”, explicó el representante.

Los miembros de la comunidad universitaria pueden entregar ejemplares que ya no utilicen e indicar, si lo desean, a qué biblioteca comunitaria quieren destinarlos.

“Si el alumno viene y dice: ‘No, pero yo estuve en la feria y quiero específicamente que mis libros vayan a tal biblioteca’, perfecto, lo anotamos (…) y lo donamos a esa biblioteca. Y si no sabes, pues simplemente lo dejas y nosotros los haremos llegar equitativamente”, señaló el representante.

Los libros pueden corresponder a distintas edades y temáticas, siempre que se encuentren en condiciones adecuadas para continuar utilizándose.

“Todos los libros son bienvenidos (…) La idea es que el libro solamente cumpla un requisito: que esté en buen estado”, explicó Brigitte Terrazo, Coordinadora de la Biblioteca de los EE.GG.CC.

Durante la jornada también se recibieron libros donados por integrantes de la comunidad universitaria. La Librería PUCP colaboró con tres libros y una revista para el sorteo realizado entre los asistentes durante la feria, en el que también se entregó un peluche de Crocky, mascota de los Estudios Generales Ciencias.

¿Cómo podemos aportar desde nuestra carrera?

Además de promover la donación de libros, la feria buscó ampliar las posibilidades de colaboración. Las y los estudiantes de las especialidades de ciencias e ingenierías pueden contribuir mediante herramientas pedagógicas, organización de colecciones, soluciones informáticas sencillas o propuestas para mejorar los espacios comunitarios.

Esta posibilidad ya forma parte de algunas experiencias participantes. La Asociación Cultural Antonio Gálvez Ronceros, por ejemplo, ha contado con voluntarios universitarios de distintas carreras y con estudiantes que han aportado desde áreas como diseño y comunicaciones.

La Feria de Proyectos y Bibliotecas Comunitarias permitió conocer distintas formas de acercar la lectura, el arte y la educación a las comunidades, y mostró que las competencias desarrolladas en la Universidad también pueden convertirse en herramientas para fortalecer estos proyectos.